Tengo la suerte de haber recibido clases de grandes personas, algo que se ha convertido en un privilegio hoy en día. Uno de los princpales referentes que tengo a la hora de echar la vista atrás para no olvidarlos es
Julio Terán, un hombre que me ha demostrado el valor de la creatividad y el parendizaje. Es un maestro de la vieja escuela, de los que saben motivar a cada alumno y conseguir que todos, con mayor o menor dificultad, compartan sus conocimientos. Pero no deja de ser un aprendiz en todo aquello que cae de nuevas en sus manos, hasta conseguir ser un experto.
En un fallo de carácter, no he hecho mención antes de su blog personal, que supone una mínima ventana a su mundo, en el que muestra un amplio abanico de lo que ofrece la cultura.
Aquí podéis verlo y, seguro, disfrutarlo:
http://elblogdejulioteran.tumblr.com/